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La sesión de fotos, sin montar el estudio.

Hoy hay dos caminos para las fotos de tu catálogo, y los dos dejan a la mayoría de los negocios a medias. Pagar un estudio, que funciona y no escala: cada producto nuevo es una sesión nueva, con su envío y su día de plató. O usar una aplicación de fotos con IA, que es barata y no dirige: subes el producto, eliges un fondo de una lista y sale algo. Mañana, con el mismo producto, sale otra cosa.

Qué recibes

Una serie, no imágenes sueltas. Traducimos lo que pides al tipo de sesión que lo resuelve —producto sobre fondo blanco, producto en escena, retrato de marca, gastronomía, joyería, espacio, equipo— y esa sesión tiene su dirección decidida antes de empezar: dónde va la luz, qué óptica no te deforma la cara, a qué distancia está el fondo y por qué la comida se ilumina desde atrás.

Después, la serie entera se produce con esa misma receta, cambiando solo el plano. Es lo que hace que un catálogo parezca un catálogo. Y te llevas la ficha técnica de la sesión, para poder ampliar el catálogo dentro de un año con el mismo aspecto exacto.

Para quién

Tiendas con catálogo que crece más rápido de lo que se puede fotografiar. Profesionales que necesitan retrato de marca sin montar una producción. Restaurantes, clínicas e inmobiliarias que necesitan material constante.

✅ Qué incluye

  • La traducción de tu pedido al tipo de sesión que lo resuelve, con su receta técnica.
  • Dirección declarada: luz, óptica, fondo, encuadre y acabado.
  • Serie coherente — la misma receta en toda la tanda.
  • Entrega en la resolución y la proporción de cada destino: tienda, redes o impresión.
  • Rondas de ajuste sobre lo que falle, sin empezar de cero.
  • La ficha técnica de la sesión, para repetirla idéntica más adelante.

🚫 Qué no incluye

  • No es fotografía documental de tu producto físico. Se le parece, y para la mayoría de los usos eso basta — pero si tu cliente va a comparar la foto con lo que recibe, te lo decimos antes y trabajamos distinto.
  • No fotografiamos personas identificables sin autorización escrita. Sin excepciones, y con más motivo si hay menores.
  • No inventamos etiquetas, ingredientes ni textos legales sobre un envase. Esa información está regulada; no es decoración.
  • No incluye retoque de fotos tuyas ya existentes, ni modelos, ni localizaciones.

«¿Se va a notar que no es una foto real?»

Depende de para qué la uses, y por eso lo hablamos antes. Para catálogo, redes y perfil, resuelve. Para un peritaje o una ficha técnica con tolerancias, no — y también hay plataformas de venta que exigen que la imagen principal sea del producto físico. Te lo advertimos, no lo descubres después.

Muéstranos tu producto

Te respondemos con precio y fecha. Sin reunión.